

GILLES VILLENEUVE

Para Gilles Villeneuve, el miedo, ese factor de autolimitación de las reacciones humanas, era prácticamente algo desconocido. Y de no haber sido así, no habría sido el tipo de piloto cuyo recuerdo guardaremos siempre en la memoria. Fué Eddie Cheever quien hizo el comentario mas acertado que he tenido la oportunidad de escuchar tras el accidente, y no me cabe ninguna duda de que Gilles lo hubiera encontrado acertado. Poco antes de instalarse al volante de su Talbot-Ligier para tomar la salida de la carrera, Eddie hizo la siguiente confidencia: “En un caso semejante, creo que me hubiera puesto verde de miedo, pero estoy persuadido de que cuando Gilles sintió despegar su Ferrari, su ultimo pensamiento fue de amargura, nada mas que de amargura, porque constataba que había perdido la ultima oportunidad de conseguir un tiempo fantástico.” Cada año, varios centenares de alpinistas mueren en accidentes, y ello no impide que esta especialidad sea cada día mas popular. Gilles Villeneuve, había alcanzado la cumbre de su propia montaña. Sin duda veía bastante mas lejos de lo que nosotros, humildes habitantes de la llanura, podemos ver desde aquí abajo.
Jeff Hutchinson, Grand Prix, 1982